A las 19.04, Diego Ceballos hizo sonar su silbato y el partido entre Quilmes y Mitre llegó a su final. Fue apenas segundos después que una torre de iluminación se apague.

Con ese final comenzó un período de suspensión, de actividades organizadas por AFA, que nos acompañará al menos hasta el 30 de mayo.

El gol del ex San Martín Rodrigo Moreira, para Quilmes, fue el primero de la fecha 11 de la Primera Nacional y el de Ezequiel Cérica, el último. Al menos hasta que finalicen las restricciones impuestas por el Gobierno. En lo estrictamente deportivo, el “Cervecero” fue más que el “Aurinegro” y mereció los tres puntos. El 2-1 lo depositó en el cuarto puesto de la Zona “A”, un punto por arriba de San Martín.

Con una lluvia torrencial, la cancha llena de charcos y un gol agónico sobre el final. Esa fue la manera de la que el fútbol se despidió de los apasionados por la redonda. El duelo entre Quilmes y Mitre fue último partido oficial que se jugó en todo el territorio argentino antes de la suspensión del fútbol, así como el 16 de marzo de 2020 fue un Rosario Central 1-4 Colón, el que bajó la cortina del fútbol por unos meses. Esta vez, sólo sería por algunos días. Veremos.